La composición, el estado, la ubicación y el acceso determinan el procedimiento de cada intervención. Aquí explicamos cómo se aborda cada tipo de elemento con amianto y qué suele incluir el trabajo, para que sepas qué esperar antes de pedir presupuesto.
Una empresa especializada debe valorar el caso concreto antes de intervenir; esta información es orientativa y no sustituye esa valoración.
01
Cubiertas y tejados
Retirada de placas onduladas de fibrocemento en viviendas, comunidades, edificios agrícolas y naves industriales.
Es el caso más frecuente. El trabajo se mide en metros cuadrados y depende mucho de la pendiente, la altura, la resistencia del soporte y de si hace falta plataforma elevadora o grúa. Cuando las placas están frágiles se trabaja desde líneas de vida o estructuras auxiliares, sin pisar la cubierta. Casi siempre conviene planificar a la vez la nueva cubierta: chapa sándwich, panel aislante o teja.
02
Bajantes y tuberías
Desmontaje de conducciones antiguas, piezas de unión y elementos verticales o enterrados.
Aparecen en patinillos de fincas antiguas, redes de saneamiento y conducciones de riego. Se mide en metros lineales y el reto suele ser el acceso: patinillos estrechos, tabiques que hay que abrir y viviendas ocupadas durante la obra. La sustitución posterior por PVC o polipropileno suele formar parte del mismo presupuesto.
03
Depósitos
Retirada de depósitos de agua y otros recipientes de fibrocemento, completos o deteriorados.
Muy habituales en azoteas, casetas y cubiertas de fincas. Si el depósito está entero, lo ideal es extraerlo sin fragmentarlo; cuando ya está roto o con la superficie disgregada, se refuerza el confinamiento y el embalaje. Hay que prever además el desvío o la sustitución de la instalación de agua.
04
Placas y paneles
Elementos planos empleados en cerramientos, divisiones, revestimientos, jardineras y protecciones.
Suelen ser piezas atornilladas o encajadas que pueden desmontarse enteras si se actúa con cuidado. La dificultad está en identificarlas: muchas veces están pintadas, forradas o integradas en la fachada, así que conviene fotografiar cantos y fijaciones antes de tocar nada.
05
Conductos e instalaciones
Valoración y retirada de conductos de ventilación, evacuación de humos y canalizaciones técnicas.
Aparecen en salas de calderas, garajes, cocinas industriales y cuartos técnicos. Al estar en espacios cerrados y de difícil ventilación, el confinamiento y la aspiración con filtro absoluto tienen más peso, y a menudo hay que coordinar la parada temporal de la instalación.
06
Elementos sospechosos y diagnóstico
Inspección de falsos techos, garajes, cuartos técnicos, locales y edificios antiguos antes de reformar.
Cuando no se sabe si un material contiene amianto, el primer paso es una revisión y, si no puede descartarse, la toma controlada de muestra para su análisis. Este diagnóstico previo evita el escenario más caro: descubrir el material a mitad de obra y tener que parar los trabajos.
Valoración previa
Identificación del elemento, medición, revisión de accesos y, si hace falta, toma controlada de muestra para confirmar la presencia de amianto.
Retirada controlada
Plan de trabajo autorizado, delimitación de la zona, desmontaje sin cortar ni romper el material y limpieza del área al finalizar.
Gestión del residuo
Embalaje y etiquetado como residuo peligroso, transporte con la documentación exigida y entrega a un gestor autorizado con justificante del destino.
Presupuesto
Qué determina el precio
No existe una tarifa única por metro cuadrado: dos cubiertas de la misma superficie pueden costar muy distinto según su altura, su estado y cómo se acceda a ellas. Estos son los factores que más pesan en una valoración.
Cantidad y unidad de medida
Metros cuadrados en cubiertas y placas, metros lineales en bajantes y unidades en depósitos. A mayor volumen, menor coste por unidad, pero mayor coste total de residuo.
Estado del material
Un elemento entero y en buen estado se desmonta más rápido y con menos medidas que otro roto, disgregado o con partes desprendidas.
Altura y accesos
Andamios, plataformas elevadoras o grúas encarecen el trabajo, igual que los patios interiores, las calles estrechas o los edificios sin acceso para camión.
Edificio ocupado
Trabajar con vecinos, empleados o animales dentro obliga a fases, horarios restringidos y protecciones adicionales.
Gestión del residuo
El transporte y la entrega a gestor autorizado se facturan aparte y varían según la distancia al punto de tratamiento.
Trabajos posteriores
La nueva cubierta, el nuevo bajante o el remate de la fachada suelen ser una parte importante del presupuesto final.
Qué debe incluir una oferta completa
Cuando compares presupuestos, comprueba que se detallan: la descripción y la cantidad de material a retirar, la tramitación del plan de trabajo, los medios de acceso (andamio, plataforma, grúa), el transporte y la gestión del residuo, la limpieza final, la documentación que se entrega y, si procede, los trabajos de sustitución posteriores.
Una oferta muy por debajo del resto suele estar dejando fuera alguno de estos conceptos.